Esta tercera semana de prácticas del MAES ha estado marcada por los últimos repasos antes de los exámenes y por la realización de las pruebas, de modo que aún no he comenzado a impartir clases y he mantenido un papel de observación activa. Antes de cada examen, mi tutora propone siempre una pequeña prueba de repaso: en algunos grupos la realiza en el aula y, en el caso de 3.º de ESO, la prepara para que la trabajen en casa, con la intención de animarles a estudiar los conceptos clave y a valorar su propio nivel de conocimiento antes de enfrentarse al examen.
En las sesiones con 3.º de ESO (especialmente los grupos B y E) he visto cómo la profesora repasa los contenidos antes del examen mediante ejercicios guiados, explicando paso a paso los problemas, recordando los cambios de unidades y adaptando la dificultad de las actividades según el nivel del grupo y las necesidades del alumnado, como en el caso del alumno con autismo, para quien se preparan exámenes ajustados.
En 1.º de Bachillerato y 4.º de ESO he podido observar clases de cinemática y vectores en las que la profesora utiliza ejemplos, dibujos y situaciones cotidianas (como el uso de un balón de tenis) para ayudar a comprender mejor los contenidos, así como sesiones de examen en las que se cuida la organización del aula, la separación de mesas, el control del tiempo y el recordatorio de normas como la prohibición del uso del móvil y la importancia de no “inventar” cálculos con la calculadora.
También he presenciado cómo se gestionan las horas de guardia, entrando en grupos de ESO para mantener al alumnado trabajando y evitar la pérdida de control, y cómo la tutora elabora informes de seguimiento cuando las familias solicitan información, coordinándose con el resto de profesorado para recoger datos de rendimiento y comportamiento.
El miércoles no hubo prácticas porque mi tutora estaba ocupada con los exámenes provinciales, lo que interrumpió la rutina semanal pero me permitió organizar mis notas y revisar la documentación del centro.
Por último, durante esta semana he consultado en internet el Plan de Convivencia del instituto y lo he comentado con mi tutora, al mismo tiempo que observaba cómo se pone en práctica a través del Aula de Convivencia y de distintas actividades estructuradas en los recreos, como talleres de ajedrez o partidos de baloncesto en los que se integra a alumnado más conflictivo para canalizar su energía, mejorar la convivencia y ofrecerles espacios de relación más positivos. Aunque no he llegado todavía a dar clase, he podido acordar con mi tutora que la semana que viene empezaré a impartir el siguiente tema de 3.º de ESO y a preparar ejercicios para 4.º de ESO, algo que me hace sentir muy ilusionada y con ganas de comenzar.
This third week of MAES practicum has focused on final review sessions before exams and the actual testing process, so I have not yet started teaching classes and have continued in an active observation role. Before each exam, my mentor teacher always organizes a small review quiz: she conducts it in the classroom for some groups, while for 3rd year ESO students, she prepares it as homework to encourage them to study key concepts and assess their own knowledge level before taking the actual exam.
During sessions with 3rd year ESO (particularly groups B and E), I watched how the teacher reviews content before exams through guided exercises, explaining problems step by step, reminding students about unit conversions, and adjusting activity difficulty based on group level and individual student needs, such as preparing adapted exams for the student with autism.
In 1st year Bachillerato and 4th year ESO, I observed kinematics and vector classes where the teacher uses examples, drawings, and everyday situations (like using a tennis ball) to help students better understand the content, as well as exam sessions where she carefully organizes classroom layout, separates desks, monitors time, and reminds students of rules like the mobile phone ban and the importance of not "making up" calculations with the calculator.
I also witnessed how supervision periods are managed, entering ESO groups to keep students working and prevent loss of control, and how my mentor creates progress reports when families request information, coordinating with other teachers to gather performance and behavior data.
Wednesday had no practicum because my mentor was busy with provincial exams, which disrupted the weekly routine but allowed me to organize my notes and review school documentation.
Finally, during this week I looked up the institute's Coexistence Plan online and discussed it with my mentor, while observing how it gets implemented through the Coexistence Classroom and various structured break-time activities, such as chess workshops or basketball games that integrate more challenging students to channel their energy, improve coexistence, and provide more positive social spaces. Although I have not yet taught a class, I was able to arrange with my mentor to start teaching the next 3rd year ESO topic next week and prepare exercises for 4th year ESO, which makes me feel very excited and eager to begin.