2.4. Convivencia escolar
El clima relacional del centro se gestiona a través del Plan de Convivencia, cuyo enfoque prioriza la mediación, la reflexión y el carácter educativo de las sanciones frente a las medidas puramente punitivas (IES Leopoldo Queipo, 2017). El plan identifica como conductas contrarias más frecuentes las interrupciones en clase, la falta de material, las llamadas de atención reiteradas y el uso de aparatos electrónicos no permitidos.
Durante mi intervención en los grupos de 3º de la ESO (especialmente en el grupo E), pude constatar la realidad de este diagnóstico: el alumnado presentaba dificultades para mantener la atención sostenida y un nivel de ruido elevado. Para abordar esta situación, observé y apliqué medidas proactivas alineadas con el plan del centro, como la reestructuración del plano de asientos para separar a los estudiantes más disruptivos. Asimismo, el instituto cuenta con medidas institucionales de gran valor, como el Aula de Convivencia (un espacio alternativo a la expulsión para fomentar la reflexión de conductas) y el Proyecto Alumnado Tutor, donde estudiantes voluntarios de 4º de ESO actúan como guías y mediadores para el alumnado de 1º de ESO (IES Leopoldo Queipo, 2017).
2.4. Convivencia escolar
El centro maneja las relaciones interpersonales mediante su Plan de Convivencia, que pone énfasis en la mediación, el análisis reflexivo y el valor formativo de las sanciones, alejándose de enfoques meramente castigadores (IES Leopoldo Queipo, 2017). Este plan señala que los comportamientos problemáticos más comunes incluyen interrumpir las clases, no traer el material necesario, requerir constantes llamadas de atención y utilizar dispositivos electrónicos prohibidos.
Mientras trabajé con los estudiantes de 3º de la ESO (particularmente con el grupo E), comprobé que este análisis era acertado: los alumnos mostraban problemas para concentrarse durante períodos prolongados y generaban un ambiente ruidoso. Para enfrentar estos desafíos, observé y puse en práctica estrategias preventivas que seguían las directrices del plan institucional, incluyendo la reorganización de la distribución de asientos para alejar a los estudiantes más problemáticos. El instituto también implementa iniciativas institucionales muy valiosas, como el Aula de Convivencia (que ofrece una alternativa a la suspensión mediante espacios de reflexión sobre el comportamiento) y el Proyecto Alumnado Tutor, en el cual estudiantes voluntarios de 4º de ESO sirven como orientadores y mediadores para los alumnos de 1º de ESO (IES Leopoldo Queipo, 2017).