La ética, como disciplina filosófica, busca responder una pregunta que Sócrates formuló hace más de dos mil años: ¿cómo debemos vivir? Dentro de las múltiples respuestas que se han ofrecido a lo largo de la historia del pensamiento moral, el filósofo estadounidense James Rachels propone en su obra Introducción a la filosofía moral dos conceptos que, a su juicio, constituyen el núcleo mínimo e irrenunciable de cualquier sistema ético válido: el razonamiento moral y el requisito de imparcialidad. Ambos no son simplemente herramientas metodológicas; son, en realidad, las condiciones de posibilidad de la vida moral.
La ética, entendida como una rama de la filosofía, intenta dar respuesta a una cuestión que Sócrates planteó hace más de dos milenios: ¿de qué manera deberíamos vivir? Entre las diversas soluciones que han surgido a través de la historia del pensamiento moral, el filósofo norteamericano James Rachels presenta en su libro Introducción a la filosofía moral dos elementos que considera fundamentales e indispensables para cualquier sistema ético que sea válido: el razonamiento moral y la exigencia de imparcialidad. Estos elementos trascienden su función como simples instrumentos metodológicos y representan, de hecho, los fundamentos que hacen posible la existencia de la vida moral.